Tras
el paso del Huracán Mitch por Centroamérica,
la respuesta de la Comunidad Internacional no se hizo esperar,
articulándose en torno a la creación de un
Grupo Consultivo para la Reconstrucción y la Transformación
de América Central, que se constituyó en Washington,
en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
los días 10 y 11 de diciembre de 1998.
Este primer encuentro fue seguido
de la Reunión del Grupo Consultivo en Estocolmo, que
tuvo lugar los días 25 a 28 de mayo de 1999, donde se
estableció el mandato principal para el trabajo del
Grupo en Honduras: La Declaración
de Estocolmo.
En un primer momento este Grupo contó con la participación de
cinco países (Alemania, Canadá, España, Estados Unidos
y Suecia), que con el tiempo se ha ido ampliando con la integración
en el mismo de otros países (Japón, Italia, los Países
Bajos, el Reino Unido, Francia y Suiza) y de organismos multilaterales (Banco
Mundial, BCIE, BID, FMI, PNUD y la Unión Europea), hasta constituir
el actual G-16.
Esencialmente, el propósito
del G-16 ha consistido en dar seguimiento al proceso de reconstrucción
y posteriormente al de transformación del país,
definido en el Plan Maestro de la
Reconstrucción y la Transformación Nacional (PMRTN),
presentado por Honduras, en el que se definieron los objetivos
orientados a reactivar la economía, combatir la pobreza
y promover el desarrollo humano, reducir la vulnerabilidad
e incrementar la participación democrática.
Desde su constitución,
el G-16 ha logrado sentar las bases para una asociación
de largo plazo con el Gobierno de Honduras y la Sociedad Civil,
contribuyendo a la elaboración y puesta en marcha de
la Estrategia para la Reducción de
la Pobreza (ERP) y apoyando en su seguimiento. Asimismo,
las prioridades y metas establecidas en la ERP están
relacionadas en forma estrecha con los Objetivos
de Desarrollo del Milenio, acordados por 189 países
en septiembre del año 2000.
Así como Honduras
ha progresado desde la recuperación y reconstrucción
hasta enfrentar los retos de transformación y desarrollo,
también el G-16 ha evolucionado en su papel. Con
todo, la Declaración de Estocolmo, así como
la transformación nacional representan el mandato
principal para el trabajo del Grupo en Honduras.
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